El acto de votar, que para muchos puede verse como irrelevante, es la mayor representación del poder ciudadano, si lo usamos bien, evidentemente.

La responsabilidad más importante que tenemos como ciudadanos es votar y es algo que no me cansaré de repetir, pero debo reconocer que la democracia atraviesa una crisis, en buena medida, porque muchos no logran entender los beneficios que tiene el ejercicio democrático ni el papel que cada uno cumple para que funcione. Con frecuencia, las personas que elegimos como mandatarios o representantes son incapaces de resolver los problemas más básicos que tenemos como sociedad, lo que ha llevado a que cada vez más ciudadanos sientan que lo importante no es cómo se elige a quien llega al poder, sino que piensen en cómo responde a lo que ellos y su entorno necesitan.

Podré ser considerada como una romántica, pero sigo creyendo firmemente en el poder de la democracia y en la importancia del voto. Creo en el derecho que tenemos los ciudadanos de elegir a quien ostentará el poder en el Ejecutivo y a quienes nos representarán en el Legislativo. El acto de votar, que para muchos puede verse como irrelevante, es la mayor representación del poder ciudadano, si lo usamos bien, evidentemente.

Sin duda, la democracia debe ser más eficiente y dar respuestas más claras y contundentes a los ciudadanos, pero esto depende en parte de a quién elijamos. Necesitamos ciudadanos informados en su voto, que conozcan las propuestas y la trayectoria de quienes aspiran a los cargos de elección popular, pero también que hagan seguimiento y veeduría a quienes eligen. Esta es la única forma en la que podremos exigir acciones claras o ‘castigar’ a través de las urnas y sin posibilidad de reelección a quienes lo hagan mal.

Por lo anterior, es muy importante informarnos en esta época electoral y, obviamente, salir a votar. En Colombia, normalmente, en la elección en la que más votamos es en la de Presidencia de la República, donde el récord de participación de las últimas décadas fue del 58 % de los colombianos en edad de votar. Esta cifra es realmente muy baja frente a otros países de la región, por lo que una de las primeras tareas que tenemos como ciudadanos, además de informarnos, es salir a votar para que otros no tomen la decisión por nosotros.

Votar este 8 de marzo es muy importante. Son las elecciones para el Congreso de la República, es decir, elegiremos a las personas que nos representarán en el legislativo, que es donde se aprueban las leyes y se toman decisiones que afectan nuestra vida diaria. Como lo comentaba en otra columna, como vallecaucanos debemos elegir a quienes más luchen por nuestros intereses regionales; además, este mismo día se votarán varias consultas interpartidistas, lo cual -aunque es voluntario- es igualmente un ejercicio democrático.

Nuestra responsabilidad no termina con acudir a las urnas el próximo 8 de marzo porque después vendrán las Elecciones Presidenciales el 31 de mayo y, si tenemos segunda vuelta, el 21 de junio. Aquí volverá a ser importante salir a votar por quien ojalá nos una como país, reconociendo que podemos pensar distinto, pero con respeto y dentro de las reglas democráticas, ya que al siguiente día de las elecciones tendremos que seguir trabajando todos, cada uno desde su esquina, por este país que es de todos.

Por lo anterior, mi invitación es a que salgas a votar; recuerda que ¡tu voto tiene poder!

Tomado de elpais.com.co

Con el objetivo de promover una conversación plural, informada y respetuosa sobre los principales retos del país y la región en el marco de las elecciones de 2026, la Agenda Regional Valle del Cauca, en alianza con medios de comunicación y universidades del departamento, lidera el Ciclo de Debates 2026.

La agenda, que incluye encuentros con quienes aspiran al Congreso de la República y un Gran Debate Presidencial, está enfocada en temas estratégicos para el desarrollo regional, así como en las propuestas legislativas y programáticas que marcarán el rumbo del país y de sus regiones en los próximos años.

Con el ejercicio de Ciclo de Debates que ya se ha realizado en anteriores procesos electorales locales y nacionales, la Agenda Regional, los medios de comunicación y las universidades reafirman su compromiso con una participación electoral informada y con la construcción de una agenda legislativa y programática que responda a las necesidades reales del suroccidente colombiano.  

Reviva los debates aquí:

Debate 1: Jueves, 5 de febrero – Universidad Autónoma de Occidente

Debate 3: Jueves, 19 de febrero – Universidad Icesi

Debate 2: Jueves, 12 de febrero – Universidad San Buenaventura Cali

Debate 4: Jueves, 26 de febrero - Universidad Libre

Próximas fechas:

Debate 5: Jueves, 5 de marzo – Pontificia Universidad Javeriana Cali

Gran Debate Presidencial: Lunes, 18 de mayo – Transmisión por Telepacífico

El 2026 es un año electoral, y aunque es razonable que las elecciones a la Presidencia tengan más atención, es necesario que todos entendamos la importancia de votar por quienes nos representarán en el Congreso de la República. Una institución que no solo es relevante porque es donde se estudian y crean las normas de nuestro país, sino porque además hace control político al Ejecutivo y representa la voz de los colombianos y las necesidades de las regiones dentro de las instituciones del Estado. Por esto las elecciones que tendremos en marzo son fundamentales.

Sin duda, el Congreso de la República no es la institución más reputada de nuestro país y muchas veces algunos de quienes lo conforman son más reconocidos por los escándalos de corrupción que por el rol para el que fueron elegidos, pero a pesar de esto y teniendo en cuenta el rol constitucional de esta institución, todos debemos votar a conciencia para tener a los mejores en este órgano vital para nuestro Estado.

La estructura del Estado en nuestro país no es caprichosa, tiene sentido para evitar el control y concentración de poder en unos pocos. Tener contrapesos es necesario, es decir, tener instituciones que puedan controlarse entre sí nos ayuda con ese propósito. En Colombia, el Congreso hace las normas, construyendo ese marco institucional que le permite al Ejecutivo implementar y ejecutar las políticas públicas. Pero más allá de esto, la importancia sustancial que tiene el Congreso de la República es que representa a los ciudadanos en la estructura del Estado. Por eso las quejas que se puedan tener del Congreso no deben estar relacionadas con su función como institución, sino con el actuar de aquellas personas que a lo largo de la historia no han hecho lo que les corresponde. Aclarando que en muchos casos han pagado justos por pecadores.

Una parte importante del papel del Congreso, en especial de la Cámara de Representantes, es el de – como su nombre lo indica- representar los intereses de las regiones, sobre todo en un país tan centralista como el nuestro. Por esto, el rol del Bloque de Congresistas del Valle es fundamental. El Valle del Cauca necesita congresistas que representen nuestros intereses y que luchen por los grandes proyectos que requiere la región y cuando hablo de grandes proyectos no me refiero solo a los de infraestructura, aunque no se entiende cómo representantes y senadores de nuestra región no apoyaron proyectos estratégicos para los vallecaucanos en este frente en la historia reciente.

Las diferencias políticas, temas personales y la divergencia de opiniones deben abordarse en otros escenarios y no en un espacio en el que históricamente hemos logrado sumar fuerzas hacia metas de región sin importar los colores políticos. Lo triste es que lo que no llega al Valle del Cauca se va para otras regiones del país que sí logran llegar a los mínimos consensos para hacer los llamados colectivos a los diferentes gobiernos nacionales y llevar obras y proyectos importantes para el bienestar de los habitantes de sus regiones.

En nuestro caso, grandes logros comunes como la concesión de la Buga - Buenaventura y la Malla vial del Valle, así como los recursos para la estructuración de la factibilidad del Tren de Cercanías, deben ser ejemplo para seguir luchando por esos objetivos comunes. Seguramente muchas otras cosas deben sumarse, pero lo que no es admisible es quitar proyectos tan importantes como la construcción de nuestro tren, solo para dar un ejemplo.

Por esto mi invitación es a que salgamos a votar el 8 de marzo, porque Colombia necesita a los mejores representantes en el Congreso, pero como vallecaucanos también salgamos convencidos de que es fundamental que tengamos la mejor representación en el Congreso. Unos vallecaucanos que no peleen cuando se hable de los intereses de nuestra región y que sepan trabajar juntos por el bien común.

Tomado de elpais.com

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