Esta no es la primera vez que escribo sobre el acueducto de Buenaventura y claramente lo seguiré haciendo hasta que logremos que los bonaverenses tengan agua 24 horas al día. Para abordar esta problemática hay que tener en cuenta varios factores, empezando por la captación del agua para el acueducto. El río Escalerete es la principal fuente de abastecimiento y sus condiciones inciden directamente en la capacidad de operación del acueducto. El rango normal reportado del nivel del río es de 1,60 a 2,00 metros, pero durante el fenómeno de El Niño puede descender hasta 0,88 metros, afectando la captación de agua para abastecer a la ciudad.

Mientras tanto, durante la temporada de lluvias, los altos niveles de sólidos (turbiedad superiores a 700 UNT), reducen la capacidad operativa de la PTAP Escalerete. Estas condiciones obligan en determinados momentos a recurrir a medidas de contingencia como los carrotanques. Sin embargo, la continuidad del servicio de agua en el puerto del Pacífico colombiano no se limita a su fuente de captación, el principal desafío está en reducir las altas pérdidas de agua (mayores al 80 %) que se presentan a lo largo de sus componentes de aducción, tratamiento, conducción y distribución, por lo que la solución requiere intervenciones complementarias en todo el sistema.

Desde el 2014 cuando se arrancó formalmente la formulación del Plan Maestro para el sistema de acueducto de Buenaventura, han sido muchas las acciones desarrolladas para darle solución a la problemática del agua en Buenaventura. Entre ellas han estado la creación del Programa de Desarrollo del Litoral Pacífico, posteriormente denominado Plan Todos Somos PAZcífico, múltiples créditos de la banca multilateral, y el seguimiento de la mesa de agua de Buenaventura liderada principalmente por el Movimiento Social Paro Cívico.

Han sido muchas frustraciones porque hoy, teniendo en cuenta que el problema realmente no ha sido de recursos, el Distrito debería tener muchas más horas al día de agua y no solo 6 horas en promedio, según los indicadores de control social de la SAAAB (2025). Tristemente se han conjurado todos los males. Gobiernos nacionales que han decidido ejecutar estos recursos desde Bogotá y no desde el territorio, unos liderazgos locales que muchas veces parecían más interesados en beneficios particulares que colectivos y finalmente las comunidades bonaverense y vallecaucana que no hemos sabido unirnos para reclamar lo que es una necesidad.

El plan actual para garantizar progresivamente 24 horas de continuidad contempla 16 intervenciones en los componentes de captación, aducción, PTAP, conducción y distribución del sistema de acueducto por un costo aproximado de $515.598 millones. De estas intervenciones actualmente avanzan solo dos asociadas a la captación y protección de la infraestructura, correspondientes a la optimización de la captación de agua (bocatoma) y obras complementarias de drenaje, que registran un avance cercano al 93 % y que se prevé culminar en 2026. Las 14 intervenciones restantes requieren recursos para completar su ejecución, para lo cual se prevé combinar aportes de la Nación con nuevas fuentes de financiación, incluida una nueva operación de crédito multilateral.

El Conpes 4203, aprobado en julio de 2026, declaró de importancia estratégica 11 subproyectos de Acueducto y Alcantarillado de Buenaventura y habilitó su ejecución mediante una programación plurianual 2026–2029 con un monto de $274.719 millones. De estos 11 subproyectos, cinco corresponden a intervenciones sobre infraestructura del acueducto urbano.

En 2026 se tienen $43.195 millones ya distribuidos mediante la Resolución 1765 de 2026 del DNP e incorporados. Para 2027 la Regionalización Inicial del PGN 2027 contempla $132.641 millones para el proyecto integral de acueducto y alcantarillado de Buenaventura. Esto sin duda son buenas noticias, sin embargo, ahora es importante que la ejecución de los recursos se haga desde Buenaventura y que todos rodeemos este proceso y lo blindemos, poniéndole la mirada y volviéndolo un objetivo común. Buenaventura siendo el puerto de Colombia en el Pacífico necesita ser competitivo, por lo que hemos reclamado la doble calzada y la profundización del dragado, sin embargo, nunca será realmente competitivo si su gente no tiene salud y educación de calidad y menos si no tiene agua las 24 horas del día.

PD. A propósito de Buenaventura y este tema de la deuda histórica de su acueducto, quiero hacer un homenaje a Mario Fernando Prado, que siempre fue vocal en alzar la voz por los intereses de nuestro Valle del Cauca, nos hará mucha falta.

Tomado de elpaís.com

En los últimos años el suroccidente del país ha visto cómo empeora su situación de seguridad de manera grave, y con esto no quiero decir que antes era perfecta, pero sin duda en la región se recrudeció la acción de grupos armados, crecieron muchas economías criminales como el narcotráfico y la minería ilegal, y todo eso ha tenido distintas consecuencias, entre ellas violaciones a los derechos humanos aterradoras. Como prueba triste de toda esta dinámica encontramos que entre 2020 y 2024 los cultivos de coca aumentaron en más de 118 mil hectáreas, según el informe más reciente de las Naciones Unidas.

Por esto la decisión política del presidente Abelardo de la Espriella de posesionarse inicialmente en el Cauca y ahora en el Valle del Cauca, específicamente en Cali, es una acción muy importante. No solo por el mensaje de ser contundente frente a la criminalidad, sino por el de la cercanía con las regiones, sobre todo con esta región que está lista a trabajar para que nuestro futuro sea diferente, teniendo en cuenta todas nuestras potencialidades.

En cuanto a las apuestas del país en comercio exterior, contamos con Buenaventura, el Puerto de Colombia al Pacífico que esperamos que, con el apoyo del Gobierno Nacional, por fin logre con el dragado de profundización del canal las condiciones óptimas para tener mayor competitividad en el mercado internacional. Pero sobre todo necesitamos avanzar para que su gente pueda tener agua 24 horas al día y que la educación se brinde con calidad y pertinencia.

Cali y el Valle del Cauca merecen y requieren un impulso en su infraestructura para mejorar su competitividad, pero especialmente para mejorar la calidad de vida de todas las personas. Nuestro Tren de Cercanías, un proyecto clave para la movilidad urbana regional, está estructurado y listo para avanzar. Con la cofinanciación del Gobierno Nacional se podrá hacer realidad este sueño de los vallecaucanos.

De igual forma, la concesión del Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón está esperando las aprobaciones gubernamentales para dar apertura a la selección del concesionario que modernizará esta importante infraestructura para fortalecer el turismo y los negocios en el suroccidente. En ambos casos lo más importante es que necesitamos la decisión política, que evidentemente no se tuvo en los últimos cuatro años. Todos estos son proyectos de alto valor estratégico regional y nacional que pueden tener victorias tempranas en los primeros meses del nuevo gobierno.

En esa misma línea está la PTAR Cañeveralejo, un proyecto que tiene un impacto regional y nacional en la recuperación del río Cauca. Para ello es fundamental la cofinanciación del tratamiento secundario de la PTAR, que ya cuenta con estudios y diseños a detalle.

También urgen acciones rápidas en materia del sistema de salud, dado que el suroccidente consolida una gran cantidad de usuarios que están afiliados a EPS intervenidas y las consecuencias que desencadenan esta situación son cada día más insostenibles no solo para los pacientes sino para la red hospitalaria pública y privada que ya no aguanta.

Finalmente, trabajar por la educación de nuestras niñas y niñas que son el futuro de nuestra región y del país, debería ser una obsesión a compartir con el gobierno entrante para que demos un impulso definitivo a nuestra región y tengamos en la educación la herramienta principal para cambiar la vida de millones de personas, especialmente de aquellas que no han contado con muchas oportunidades.

El Valle del Cauca tiene un conjunto de potencialidades que pueden contribuir de manera significativa en las apuestas nacionales; un tejido empresarial diverso y de alto valor, un capital humano de alto nivel, y un liderazgo social listo para seguir construyendo la historia. Este gobierno que comenzará el 8 de agosto encontrará un ecosistema privado y social que trabaja de la mano, con prioridades más claras y conjuntas. El Valle del Cauca es la demostración de que la escucha y la unión en la diversidad es posible, es un territorio que tiene todo para avanzar y seguir construyendo la Colombia que todos queremos.

Tomado de elpais.com.co

La Conferencia de las Partes, COP, es un espacio de discusión y negociación en el que los gobiernos conciertan objetivos alrededor de desafíos globales, como la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Los caleños estamos a solo once días de ser anfitriones de la COP de Biodiversidad en su versión dieciséis, en la que 196 países firmantes del Convenio sobre la Diversidad Biológica buscarán posibles soluciones para detener y revertir la pérdida de naturaleza para el año 2030.

En relación con los asuntos de fondo de este evento, es realmente importante y simbólico que estas conversaciones se den en Colombia, el cuarto país más biodiverso del mundo y, sobre todo, en el Pacífico colombiano, que alberga más de 200 áreas protegidas y 11 Parques Nacionales Naturales, cuenta con 1297 especies de fauna y cerca de 14000 especies de plantas, representando un tesoro natural que debemos proteger. A diferencia de las discusiones de cambio climático, donde Colombia tiene un bajo impacto entre los jugadores internacionales (las grandes potencias mundiales), en biodiversidad el mundo debe mirarnos como protagonistas y apoyarnos para cuidar y preservar patrimonios naturales tan importantes como nuestro Chocó biogeográfico.

Estos días de COP 16 también serán una gran oportunidad para que diferentes empresas y sectores muestren su compromiso con el cuidado de la biodiversidad y el medio ambiente, ya que el sector privado, así algunos quieran verlo de otra manera, es pieza clave en este objetivo común. Tenemos empresas comprometidas con la cultura de la sostenibilidad a lo largo de sus cadenas de valor, otras que movilizan recursos para la financiación de iniciativas innovadoras en materia de economía circular y otras que están haciendo transformaciones en sectores claves como la descarbonización en movilidad o el reúso del agua en los procesos de producción.

Así mismo, podremos hablar de algunos procesos públicos, privados y comunitarios que están buscando preservar desde lo local nuestra biodiversidad, como la Plataforma colaborativa del río Cauca que se enfoca en recuperar la cuenca alta de este afluente, un excelente ejercicio de trabajo colaborativo en el que se promueven proyectos que contribuyen al desarrollo sostenible de las comunidades rurales y la restauración de los ecosistemas. Así mismo, la construcción del plan maestro ambiental para una Cali sostenible, con un componente que integra la biodiversidad en su desarrollo urbano, transitando a una biodiverciudad.

Finalmente, para todos los caleños será una gran oportunidad de demostrar que podemos hacer eventos de esta envergadura, que nos permitan escribir una nueva página y que no vivamos de recordar con melancolía historias pasadas. Estamos viviendo una nueva historia, la de la Cali de hoy, la diversa, la capital de Pacífico colombiano que tiene todo para reconocerse y unirse alrededor de un propósito común.

Por eso serán tan importantes los espacios en los que los caleños nos encontremos para vivir nuestra COP, la que estará fuera de los grandes espacios de discusión de los mandatarios en la zona azul y verde, la que tendrá lugar en el circuito de la biodiversidad (Polideportivo Los Almendros, Unidad Deportiva Alberto Galindo y Bulevar del Oriente), para que la historia no sea solo la de un evento que vino y pasó, sino que nos permitió brillar y se quedó en la historia como el primero de muchos pasos para seguirnos viendo como la Cali que somos y no la que fuimos. Recibamos y acojamos a los visitantes con la hospitalidad que nos caracteriza, pero sobre todo apropiémonos y vivamos la COP de la mejor manera.

Tomado de elpais.com

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