Muchos de nosotros recordamos la celebración de nuestros primeros cumpleaños o los abrazos recibidos por papá y mamá.  Tenemos infinidad de momentos guardados en nuestro baúl de recuerdos, pero no somos tan conscientes de cómo han determinado de manera directa quiénes somos. El tipo de vida que pueda tener un adulto, sus condiciones de desarrollo en términos fisiológicos, sociales, culturales, educativos y económicos se condiciona desde la primera infancia y es precisamente esta etapa de la vida que marca el tipo de persona que vamos a ser.

Los argumentos para determinar la importancia de la primera infancia no solo se basan en lo ético, cultural o legal. Los economistas han demostrado cómo el retorno de inversión en la primera infancia, comprendida desde los 0 hasta los 6 años, es la mayor comparada con inversiones realizadas en otras etapas de la vida.

Pero aun teniendo todo tipo de justificaciones para priorizar a la primera infancia, en Colombia seguimos como sociedad sin garantizarle a los niños y niñas sus derechos a recibir una atención integral que comprende educación inicial, reconocimiento y afecto, salud, seguridad, espacio público, nutrición, etc. Lograr esta atención holística es un compromiso de todos. Por un lado, desde el sector público se deben diseñar las políticas y garantizar los recursos necesarios, pero los demás actores de la sociedad somos corresponsables para que suceda de esa manera.

Por esta razón distintos actores del sector privado junto con 16 organizaciones del tercer sector del Valle del Cauca, ProPacífico y la Universidad Javeriana de Cali, comprometidos con aportar en la promoción y protección de la primera infancia, trabajamos juntos en la gran Alianza el Mejor Lugar para creSER. Desde este trabajo articulado y comprometido, estamos promoviendo la toma decisión tanto pública como privada basada en la evidencia. Es decir que, con los datos podemos entender de manera clara dónde están las brechas y es allí donde debemos poner los esfuerzos.

¿Cuál sería el esfuerzo ideal para impulsar verdaderamente la primera infancia? Primordialmente ampliar la cobertura en los Centros de Desarrollo Infantil, jardines o hogares comunitarios. Hoy, en Cali sólo el 20,4% de los niños y niñas, entre los 0 y 6 años, asiste a programas de educación inicial en el marco de la atención integral. Esto no sólo afecta el desarrollo de esos niños y niñas, sino que también imposibilita que las mujeres entren al mercado laboral, perpetuando la trampa de la pobreza. Luego de que tengamos la cobertura se debe garantizar la calidad en la atención. También es determinante que estos niños se alimenten adecuadamente para que su desarrollo físico y cognitivo se dé en buenas circunstancias. El acceso a la salud en esta etapa se debe dar desde el vientre de la madre y es determinante para identificar enfermedades.

Desde la articulación de las fundaciones empresariales del Valle del Cauca y norte del Cauca estamos generando más inclusión social al invertir en la primera infancia. Por un lado, una inversión más focalizada debido a que está basada en la información y los datos, y por el otro en programas y proyectos con alto impacto en el cierre de brechas. Creemos que es preponderante que nos comprometamos todos a invertir en quienes son el presente y el futuro de Cali, el Valle del Cauca, la región Pacífico y Colombia.

Ya pasó el mes de los niños y esta termina siendo una fecha simbólica. Que sea una oportunidad para comprometernos realmente con quienes, en breve, liderarán el destino de nuestra patria.   

En la última reunión del Bloque Parlamentario, donde estuvimos reunidos con el Director de Planeación Nacional analizando el Plan Nacional de Desarrollo y los proyectos del Valle del Cauca, hablamos de la importancia del proyecto del tratamiento secundario de la Ptar Cañaveralejo para la descontaminación del río Cauca. Un proyecto que tiene un impacto significativo a nivel nacional.

El Director señaló que era inviable que la Nación cofinanciara todas las plantas de tratamiento de aguas residuales que necesita el país. Sin embargo, se le aclaro que esta no es cualquier Ptar. Cali es el mayor contaminador del río Cauca, el río después de pasar por Cali ha llegado a presentar condiciones extremas de contaminación y pérdida de ecosistemas. Esto, representado técnicamente en los valores de oxígeno disuelto de hasta 1,5 mg/L en épocas de verano, entre las estaciones de monitoreo de paso de La Torre y Riofrío, es decir, que el río se encuentra muerto y solo logra volver a tener valores óptimos de oxígeno disuelto (mayores a 4 mg/L) hasta después de La Virginia.

Y es que el río Cauca no es cualquier río, pues, con sus más de 950 kilómetros de longitud, es uno de los diez grandes ríos de Colombia y su importancia para el Valle del Cauca y cerca de siete departamentos aguas abajo es evidente. Es fuente abastecedora de actividades productivas de gran importancia para la economía local y nacional, y para el suministro de agua para consumo humano para muchas ciudades incluyendo por supuesto Cali.

En ese contexto, la Ptar Cañaveralejo es un proyecto estratégico no sólo para el Valle del Cauca sino para la nación. Lo preocupante, es que así logremos incluirlo en el PND, pasarán varios años para que podamos empezar a dejar de contaminar el río. El primer paso es que Emcali se encargue de la repotencialización del tratamiento primario. Lo segundo y no menos importante, es que el proyecto de tratamiento secundario debe ser estructurado en fase tres.

Desde que se creó el Colectivo Río Cauca -plataforma colaborativa para la recuperación de la cuenca alta del río- hace cinco años, se está oyendo de la necesidad de esta Ptar. La CVC siempre ha estado dispuesta a financiar sus estudios y diseños, sin embargo, Emcali siempre dijo que se encargaría del asunto. Lo cierto es que, hasta tanto no se tengan estudios, no hay hoy un proyecto a financiar. La buena noticia es que se ha concertado en el marco del Colectivo Río Cauca que la CVC se encargue de la estructuración en fase tres. Tristemente, perdimos al menos tres años, por lo que debemos tener celeridad en el desarrollo de los estudios para iniciar lo más pronto posible la ejecución de uno de los proyectos más importantes del suroccidente de Colombia en materia ambiental.

Pero si esto no fuera suficientemente frustrante, hay que mencionar que buena parte de la financiación de este proyecto está asegurada, ya que el Conpes 3858 estipula que los intereses del crédito que Emcali tiene con la nación deben ser devueltos en proyectos de saneamiento básico a la ciudad. Entonces, ¿qué proyecto puede ser más importante para financiar con estos recursos?

Es inconcebible que hayamos perdido tanto tiempo, esto sin contar con la necesidad también de la Ptar del sur, la cual fue discutida en el anterior PND y a la fecha tampoco tiene estudios de factibilidad. Los asuntos ambientales deben ser prioritarios y todos debemos cerrar filas para ponerlos en los primeros lugares de la lista de prioridades. Esperamos el apoyo tanto de los ministros de Hacienda y de Vivienda y el Director de Planeación Nacional para que podamos por fin, empezar a descontaminar nuestro río Cauca.

*Tomado de elpais.com.co

Nueve organizaciones que trabajan para el control de cáncer firmaron un Memorando de Entendimiento para continuar trabajando articuladamente por una atención en salud, equitativa y de calidad para esta enfermedad en Cali. Una de las metas es impactar la mortalidad prematura y evitable de la enfermedad en un 25% de aquí al año 2025 en la capital vallecaucana.

Entre las entidades firmantes del acuerdo se destacan el municipio de Santiago de Cali, el Instituto Nacional de Cancerología, la Cuenta de Alto Costo, el Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud, el Registro Poblacional de Cáncer de Cali, la organización City Cancer Challenge Foundation y ProPacífico, con el acompañamiento del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, y la Gobernación del Valle del Cauca.

A través de la renovación de voluntades, las entidades firmantes reconocieron el trabajo que se ha desarrollado en Cali en la lucha contra la enfermedad y establecen un compromiso común para dar continuidad al mismo durante los próximos 5 años, colaborando y participando junto a otros actores en iniciativas para mejorar el acceso a una atención oncológica de calidad.

Según los datos del Registro Poblacional de cáncer de Cali, RPCC, para el año 2022 se estiman 10.070 casos nuevos de cáncer, siendo los más frecuentes: mama (822 casos), próstata (784 casos), colorrectal (453 casos), estómago (466), cérvix (216), linfomas (342) y leucemias (186), (*Casos nuevos de cáncer con base en el riesgo del periodo 2013-2017 y proyección de población DANE 2022)

La renovación de esta alianza se da en la postpandemia cuando se hace fundamental trabajar por mitigar el impacto de la misma en el acceso, continuidad y oportunidad a los servicios de salud, en especial para los grupos poblacionales más vulnerables como lo son los pacientes con cáncer.

De acuerdo a cifras de la Secretaría de Salud pública Municipal de Cali, para la última semana epidemiológica de 2021, se registró un incremento importante de tipos de cáncer como mama y cérvix en un 49,7% y 73,9%, respectivamente, en relación con 2020, y en un 30% más casos que con respecto al 2019. Una de las situaciones que convoca al trabajo articulado y urgente, es el incremento del 15% de los casos diagnosticados con cáncer, tardíamente.

Asimismo, este memorando de entendimiento busca contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, en particular el ODS 3 (Buena salud y bienestar), el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles) y el ODS 17 (Asociación para los Objetivos). También, la meta mundial de reducir las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles (ENT), lo que incluye el cáncer.

La idea es que a través del fortalecimiento del acceso oncológico equitativo y de calidad que se viene adelantando en la capital vallecaucana, en el marco de la alianza estratégica con las principales organizaciones que trabajan para el control del cáncer a nivel país, departamento y municipio, y fundaciones como ProPacífico y City Cancer Challenge, se continúen sumando acciones encaminadas a que la capital vallecaucana sea una ciudad referente en la lucha contra esta enfermedad.

En 2017, Cali fue seleccionada como la primera ciudad en el mundo en ser parte del City Cancer Challenge, C/Can para construir un modelo de lucha contra esta enfermedad que pudiera ser replicado en otras urbes del mundo. En el último año, la capital vallecaucana desarrolló cinco guías de manejo de la enfermedad para los cinco tipos de cáncer más comunes en la capital vallecaucana: mama, cérvix, colon y recto, cáncer de próstata y leucemia pediátrica.

Otros importantes logros que, gracias al trabajo articulado, colaborativo, y el liderazgo local de diferentes Instituciones, universidades, actores del sistema de salud, EAPB, Instituciones prestadores de servicios de salud de la Red oncológica, profesionales de la Salud y la sociedad civil, quienes participaron activamente a lo largo de las distintas iniciativas de ciudad en torno a la Alianza, se han alcanzado, son:

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